Cuéntame Cosicas

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No me inventé este espacio. No lo soñé en una oficina con un plan de negocio ni en un taller de emprendimiento. Lo parí de mis propias ruinas.

Me divorcié dos veces. Y cada separación me arrancó un trozo de piel, me obligó a mirar lo que no quería ver y me dejó frente al espejo sin excusas.
He visto a mis hijos enseñarme lo que significa el amor más puro y, al mismo tiempo, la vulnerabilidad más feroz. Ellos han sido motor, raíz y razón para no rendirme cuando la vida me pedía tirar la toalla.

He trabajado en lugares que me drenaban, donde me sentía una sombra de mí mismo. Lugares que me enseñaron que ganar dinero no sirve de nada si pierdes la vida en el intento.
He enterrado a familiares que eran pilares, incluido a mis padres. Y ese vacío me dejó claro que el tiempo no espera, que lo que no vivas hoy se escapa para siempre.

He amado hasta desangrarme, he sido traicionado, he visto cómo los sueños que parecían eternos se rompían sin aviso. Y también he estado en relaciones que me salvaron la vida cuando ya no me quedaban fuerzas para seguir.

Con todo eso en las manos —las cicatrices, las pérdidas, las preguntas— entendí que no podía seguir acumulando dolor sin sentido.
Tenía que transformarlo.

Así nació Cuéntame cosicas

De mis divorcios, de mis hijos, de los trabajos que me vaciaban, de las muertes familiares, de las traiciones que me partieron el alma, de las enfermedades con diagnósticos brutales y un largo etc….
De todo eso que me rompió, nació este espacio.

Un lugar donde escuchar y ser escuchado, donde se llora sin vergüenza, donde se confronta lo que duele, donde se habla de lo que nadie quiere nombrar.
Aquí la espiritualidad y lo humano se encuentran sin maquillaje. Aquí no hay promesas fáciles, hay procesos reales.

Qué encontrarás aquí

Aquí no vienes a que te consuelen con frases bonitas.
Vienes a llorar lo que nunca lloraste, a soltar lo que escondiste bajo la alfombra, a gritar lo que callaste durante años.
Vienes a enfrentarte a ese dolor que te está pudriendo por dentro porque nadie te enseñó a sacarlo afuera.

En las consultas individuales (presenciales u online) no te diagnostico ni te pongo etiquetas.
Lo que hago es abrir un espacio donde puedas sacar la rabia, la culpa, la tristeza o la soledad que has acumulado hasta el punto de no poder más. Es un desahogo, pero también una liberación: porque una emoción reprimida es un veneno que tarde o temprano te pasa factura.

En las charlas y conferencias no vas a escuchar discursos políticamente correctos ni motivación de escaparate.
Aquí se habla de divorcios, traiciones, muertes, bloqueos y heridas invisibles.
De lo que nadie nombra en voz alta por miedo al qué dirán.
Y aunque duele escucharlo, también alivia descubrir que no estás solo en la batalla.

En los cursos y formaciones no vienes a acumular teoría, vienes a moverte desde dentro.
Aprendes a reconocer tus patrones, a romper cadenas que heredaste, a gestionar lo que sientes sin que te arrastre.
Son procesos que incomodan, porque mirarte de frente no es fácil. Pero justo ahí está el cambio: en dejar de huir de ti.

En los acompañamientos profundos entramos donde casi nadie se atreve: en las lealtades invisibles, en lo que arrastras de tu familia, en lo que vibra en tu cuerpo aunque no lo entiendas con la cabeza.
Porque hay dolores que no nacieron contigo: te los pasaron como herencias silenciosas. Y hasta que no los sueltas, sigues cargando una mochila que no era tuya.

Lo que encontrarás aquí, en resumen, es un lugar para dejar de fingir que estás bien.
Un lugar donde puedes romperte sin miedo a que te juzguen, y donde esa ruptura no se queda en ruina, sino que se convierte en semilla.

🔥 Si entras en Cuéntame cosicas, no sales igual que entraste.

La diferencia

No soy médico ni psicólogo.
No pongo etiquetas ni hago diagnósticos.
Lo mío no es tratar enfermedades, lo mío es liberar emociones estancadas que llevan años pudriéndose por dentro. Trabajo desde la experiencia, no desde la teoría. Desde lo que viví en carne propia, no desde un manual.

La gente no llega a Cuéntame cosicas porque vio un anuncio en redes. Llega porque alguien que estuvo roto encontró aquí un punto de liberación y lo contó. Ese boca a boca, ese testimonio vivo, es el único aval que necesito.

El propósito

“Cuéntame cosicas” es mi manera de darle sentido a todo lo que viví.
Es el lugar donde mi dolor se convirtió en propósito.
Y hoy, lo pongo al servicio de otros.

🔥 No vine a salvarte.
Vine a caminar contigo hasta que descubras que la salida siempre estuvo dentro de ti.
Y cuando lo entiendas, ya no volverás a ser el mismo. “Sanar no es un mantra bonito ni un taller para pasar el rato: es cirugía sin anestesia sobre tus viejas excusas.
Si mientras leías sentiste que te estaban desnudando, ya sabes cuál es tu próximo movimiento. No esperes a que alguien te lleve de la mano.”